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⚡ Ptolemea: desnuda las canciones de «Kali» en la intimidad de «The Antfarm Session».

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Foto promocional enviada por Imperative PR.

Después de explorar las múltiples capas sonoras de «Kali», Priscila Da Costa decidió recorrer el camino inverso. La líder de Ptolemea regresó al estudio acompañada únicamente por su guitarra acústica, su voz y el productor Tue Madsen para descubrir qué quedaba de aquellas composiciones cuando desaparecían todos sus ornamentos.

El resultado es «The Antfarm Session», una colección de seis reinterpretaciones que recupera el corazón más crudo, vulnerable y cercano al dark folk de Ptolemea. El trabajo será publicado el 6 de noviembre de 2026 a través de Ragingplanet.

Lejos de plantearse como una simple versión acústica de un álbum anterior, estas sesiones buscan revelar otra identidad dentro de canciones que Da Costa sentía que todavía tenían algo diferente para contar.

Después de «Kali», las canciones pedían otra vida

Publicado en noviembre de 2025, el segundo álbum de Ptolemea, «Kali», presentó una obra construida a partir de numerosas capas y texturas.

Post-rock, rock alternativo y doom atmosférico se cruzaban dentro de canciones expansivas que, al mismo tiempo, conservaban una fuerte intimidad emocional.

Pero para Priscila Da Costa, el proceso no había terminado.

La cantante y compositora percibía que debajo de toda aquella producción permanecía otra cara de las canciones. Una versión más desnuda que todavía no había sido expuesta.

La respuesta fue eliminar prácticamente todo.

Sin grandes arreglos ni capas instrumentales, Da Costa volvió al estudio con una guitarra acústica y trabajó junto a Tue Madsen en la reconstrucción de seis piezas de «Kali».

Tue Madsen captura el costado más vulnerable de Ptolemea

La elección de Tue Madsen resulta especialmente interesante dentro de este contexto.

El productor, conocido por sus trabajos con artistas como Moonspell, The Haunted y Sirenia, estuvo a cargo de la grabación, mezcla y masterización de unas sesiones donde el desafío no estaba en construir una enorme pared sonora, sino exactamente en lo contrario.

Había que preservar los silencios.

La respiración, la interpretación vocal, el movimiento de las cuerdas y las pequeñas variaciones emocionales pasan a ocupar lugares que anteriormente pertenecían a arreglos mucho más amplios.

En ese espacio reducido, la voz de Priscila Da Costa se transforma en el centro absoluto de las canciones.

«Gaviota» abre la puerta

«The Antfarm Session» comienza con la voz aislada de «Gaviota».

La apertura funciona como un lamento, una plegaria y una especie de invocación que introduce al oyente dentro de estas nuevas versiones.

No existe una gran instrumentación detrás de la interpretación.

La voz es suficiente para establecer el clima.

Desde allí aparece «Aqui, Ali, Acolá», donde la guitarra acústica finalmente acompaña a Da Costa y deja en evidencia una de las ideas fundamentales de estas sesiones: las canciones pueden sostenerse incluso después de retirar prácticamente todas sus capas.

Lo esencial permanece.

«Guilhotina» encuentra fuerza en el silencio

La reducción instrumental no significa necesariamente una pérdida de intensidad.

«Guilhotina» utiliza el ritmo y el espacio para generar una tensión diferente a la que podía encontrarse en su versión original.

Al existir menos elementos, cada movimiento adquiere mayor importancia.

La guitarra deja huecos para que la voz se expanda y las palabras tengan más peso, mientras la interpretación evita llenar artificialmente esos espacios.

Es precisamente esa austeridad la que define buena parte de «The Antfarm Session».

Entre la calma de «Breathe» y las sombras de «Kura»

«Breathe» lleva las sesiones hacia un territorio de mayor serenidad.

La canción transmite una sensación de resolución y calma que contrasta con algunos de los momentos más oscuros del material.

«Kura», en cambio, se instala en el punto intermedio.

Melancolía y esperanza conviven dentro de una interpretación donde los registros más graves de la guitarra acompañan una actuación vocal especialmente intensa.

Luz y oscuridad dejan de funcionar como elementos opuestos y comienzan a convivir dentro de la misma canción.

«Kali» cierra el círculo

El recorrido termina con «Kali», la canción que dio nombre al álbum original.

En esta nueva encarnación, la composición pierde gran parte de los elementos que anteriormente rodeaban su estructura para quedar expuesta en una forma mucho más contemplativa.

La ausencia de capas termina revelando detalles que podían permanecer escondidos dentro de la producción original.

El resultado cambia de clima y emoción a medida que avanza hasta desaparecer gradualmente, como un recuerdo que comienza a perder definición.

En lugar de disminuir su impacto, la desnudez instrumental modifica la manera de percibirlo.

Seis canciones reducidas a su esencia

«The Antfarm Session» parte de una decisión sencilla pero arriesgada: comprobar si las composiciones de «Kali» podían sostenerse prácticamente sin protección.

Sin grandes arreglos, efectos o estructuras instrumentales alrededor, cualquier fragilidad queda expuesta.

Pero esa vulnerabilidad es justamente la intención.

La voz y la guitarra se convierten en los elementos principales de unas interpretaciones donde las imperfecciones humanas, la respiración y los cambios de intensidad forman parte de la experiencia.

El dark folk aparece así como la raíz que permanecía debajo de las diferentes capas de «Kali».

La colaboración con Tue Madsen continuará en 2027

Las sesiones también abrieron una nueva etapa para Ptolemea.

La colaboración entre Priscila Da Costa y Tue Madsen continuará más allá de «The Antfarm Session».

El productor trabajará en el próximo álbum completo de Ptolemea, cuya producción está prevista para el verano europeo de 2027.

De esta manera, un proyecto inicialmente centrado en reinterpretar seis canciones terminó estableciendo las bases de una relación creativa que tendrá continuidad en el próximo capítulo de la banda.

La voz de Priscila Da Costa ocupa todo el espacio

En «The Antfarm Session», Priscila Da Costa está a cargo de la voz y la guitarra.

Esa formación mínima permite observar las composiciones desde otra perspectiva.

No se trata de reproducir «Kali» con instrumentos acústicos, sino de encontrar aquello que permanece cuando todo lo demás desaparece.

El resultado conecta a Ptolemea con territorios cercanos al dark folk y con sensibilidades que pueden encontrar puntos de contacto con artistas como Emma Ruth Rundle, Dead Can Dance, Chelsea Wolfe y A.A. Williams.

Pero el centro de estas sesiones está en la propia interpretación de Da Costa y en la relación directa entre voz, guitarra y silencio.

«The Antfarm Session» llegará en noviembre

Ragingplanet publicará «The Antfarm Session» el próximo 6 de noviembre de 2026.

Después de la producción expansiva de «Kali», Ptolemea presenta así la otra cara de aquellas canciones: seis interpretaciones íntimas, austeras y vulnerables que dejan expuestas sus estructuras emocionales.

Una miráda hacia atrás que, inesperadamente, también termina abriendo el camino hacia el próximo álbum.

https://open.spotify.com/artist/0HGVyujqYGVcfpCgi0I849

Publicado por: WAGNER BARBOSA

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